Bienvenidos
Hoy es:
   
 

 
 
 



 

.. ..
...

Educar los hijos con mil Abrazos

Cuando el stress ataca, cuando no hay tiempo para nada, cuando el cansancio llega y los niños exigen tiempo, la paciencia se agota, es inevitable caer en ese sentimiento amargo que quisiera hacernos desaparecer.

Pero mucho cuidado papás y mamás, los niños no tienen la culpa, no podemos desquitarnos con ellos y maltratarlos física o verbalmente, porque las cosas no salieron bien en el trabajo, o porque el tráfico está pesado, o por problemas con otras personas.

Sabemos que la paciencia tiene un límite y que la educación de los niños y esa responsabilidad tan grande que se tiene son una presión muy fuerte para perderla; pero recuérdame.net que quiere convertirse en su mejor aliado, trae en esta ocasión unas pautas para manejar mejor estas situaciones.

Lo más importante en estos casos es el autocontrol. Es pensar que los niños son niños y que no podemos exigirles más de lo que pueden dar; ellos están aprendiendo a vivir, a conocer el mundo, a comportarse de acuerdo con los roles que están desempeñando en su momento y todo esto es diferente según la edad, la educación que están recibiendo y algo muy importante, el ejemplo de los padres.

Cómo corregir a los niños sin perder la paciencia?
Como ya es bien sabido, los primeros 5 años de vida son claves para la formación de la personalidad de cada ser, entonces es en estos 5 primeros años que los padres deben estar muy atentos a los mensajes que envían a sus hijos para no lograr el efecto contrario.

Como primera medida se deben tener unas normas claras de comportamiento social, normas que son construidas al interior del sistema familiar por ambos padres o quien los reemplace.

Según la doctora Lucy Gutiérrez de la Asociación Afecto, quien habló con nosotros, las normas son tomadas de cánones universales y locales de comportamiento social en el marco de los derechos humanos, por eso aplicarlos requiere de una lectura familiar de las reglas de la sociedad.

"Paralelo a la norma hay que desarrollar con los niños sentimientos de afecto, de aceptación por el otro, sea padre, madre o hermano. En el espacio de la intimidad se generan vínculos afectivos positivos que permiten al niño aprender a amar a respetar lo masculino y femenino, a respetarse a sí mismo y a tener límites. En aquellas familias en donde las figuras de autoridad son difusas, débiles en la construcción de las normas de convivencia, pobres en la vinculación afectiva los niños tienen dificultades para comprender que es bueno y qué es malo, por ello actúan de forma espontánea y con la creencia de estar haciendo lo correcto, en estos casos no se debe corregir con violencia sino con la palabra, la norma y el afecto. El proceso es lento porque el niño no sabe normas de convivencia social."

El buen trato es amor, es atender sus necesidades básicas, alimento, descanso, vestimenta, salud, educación, también sus necesidades psicológicas y los padres estamos allí para eso, para suplir todas esas necesidades; no podemos decir que es fácil y que no existan los momentos en que la paciencia definitivamente se agota, pero si tenemos en cuenta estos consejos, seguro que será mucho más fácil.

No pierda el control
Lucía Vargas Posada
Psicóloga clínica de niños y familia


Siga estas pautas que le ayudarán a educar mejor a su hijo.

-Recuerde la edad del niño y pregúntese si está listo y con la suficiente capacidad para hacer aquellas tareas que a usted le impacientan.

- Analice si vale la pena que esté apurando y ejerciendo presión sobre él. A veces son cosas importantes, pero en otras ocasiones, nimias que se pueden hacer en otro momento.

- Piense unos momentos antes de actuar cuando sienta que está perdiendo la paciencia. Si se deja llevar por el impulso puede cometer un error. Si reflexiona, puede encontrar una mejor forma de lograr que su hijo haga aquello que desea.

-Establezca un convenio con sus hijos. Si, por ejemplo, no colocan sus cuadernos y juguetes en los lugares adecuados, no pueden mirar televisión el fin de semana. Esto es mejor que impacientarse, discutir o aplicar castigos físicos.

- Si el niño es lento para arreglarse y desayunar en las mañanas, es bueno levantarlo un poco más temprano. Si no aprende rápidamente, por ejemplo, las tablas de multiplicar, busque un juego que le permita hacerlo en forma más amena.

- Actúe con decisión cuando sea necesario pero sin perder la paciencia ni enojarse. Si el niño quiere seguir jugando cuando hay que ir al jardín, simplemente, levante al niño con los juguetes y salga.

- Evite dar un modelo negativo al niño. Si usted es muy impaciente, es posible que su hijo termine imitándolo.

- Si no logra controlarse y la situación familiar empeora, busque ayuda profesional.

Quiero terminar con un texto de la Asociación Afecto, que nos sirve para llenarnos de amor y dar siempre buen trato a nuestros hijos:

- Dígale a sus hijos cuánto los ama
- No grite ni utilice el castigo físico
- No descalifique a nadie
- Resuelva los conflictos en forma pacífica, sin golpes, sin gritos
- Cuando un niño le hable de abuso sexual, créale
- Enseñe con amor a los niños y a las niñas
- Póngase en el lugar de otro ser humano
- Guarde el arma en un sitio seguro y olvídela, sólo use las armas
... de la razón y del afecto.
Articulos Anteriores
subir
Búsqueda personalizada





manual del bebé | infancia al día | somos padres | campañas | tus opiniones | tu amigo nutrito | mi colegio | biblioteca | almacén | links

Derechos Reservados 2007.

Un producto