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Síndrome del niño zarandeado

 


Cuando uno ve a un bebé, se puede dar cuenta de lo indefenso y delicado que es. Son personitas que inspiran ternura, amor y protección; necesitan tiempo completo de alguien que los cuide y los ayude en ese hermoso proceso de crecimiento.

Sin embargo, en el mundo existe algo que es catalogado como maltrato físico y es el síndrome del bebé zarandeado, cuya mortalidad se presenta en uno de cada tres afectados.

¿De qué se trata?

Los bebés cuando nacen, aún no tienen completamente ocupada la caja craneal con el cerebro, es decir que existe un espacio en el que se puede mover con facilidad. Cuando una persona zarandea a un bebé, el cerebro se golpea contra el cráneo lo que ocasiona que los vasos sanguíneos se rompan y se produzcan hemorragias.

Como consecuencia de las hemorragias puede haber lesiones en las neuronas, hinchazón en el cerebro y la muerte. En el menos grave de los casos, cuando el bebé sobrevive, presenta problemas en su desarrollo y en el aprendizaje y jamás logra un proceso normal.

Cuando se presenta este tipo de maltrato físico, es porque sus padres o cuidadores pierden la paciencia y tomándolo del tórax lo agitan con fuerza varias veces, haciendo que su cabecita se mueva y generando lo que algunos expertos llaman: el “efecto coctelera”.

Lo importante es prevenirlo

El llanto de un bebé a veces puede ser algo molesto, pero nuestro deber de padres es siempre brindar amor y más amor. Lo primero que se debe hacer es descubrir por qué está llorando el pequeño y entender que por más que usted le grite o lo zarandee con fuerza, el bebé no se va a calmar, por el contrario va a llorar con más fuerza y posiblemente con las consecuencias del síndrome del que estamos hablando.

Si no se encuentra una causa aparente para el llanto, como hambre, sueño, calor o frío, algún dolor o fiebre, puede ser que esté cansado o molesto por algo y como padres tenemos que ser muy creativos para lograr calmarlo, trate con lo siguiente:

  1. Acérquelo a su corazón para que le escuche los latidos
  2. Póngale música suave para tratar de calmarlo
  3. Mecerlo es una muy buena práctica
  4. Deje que otra persona lo intente, el papá o la abuelita.
  5. Dele un paseo por toda la casa o si el clima lo permite, llévelo al parque
  6. Un paseo en el carro también funciona bien y termina por dormirse

 

En fin, esto depende de la creatividad de los padres y cuidadores, pero lo más importante es que usted se calme, que entienda que los bebés lloran porque es la única herramienta para expresarse, por lo menos mientras crecen y llénese de paciencia para que no tenga que arrepentirse toda la vida por un momento de rabia.

Es muy importante que también le haga saber esto a las personas que están a su alrededor y que tengan contacto con el bebé, recuerde que una información a tiempo puede evitar consecuencias graves en el pequeño.

Otra cosa que es primordial saber, es que el juego de lanzar al bebé al aire tampoco es recomendado por los especialistas, aunque el bebé se ría y parezca estar muy feliz, no se debe hacer.

Con esta información queremos que papitos y mamitas entiendan la gravedad de esta situación y evitar más niños con el síndrome del bebé zarandeado en el mundo entero.


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