La dermatitis amoniacal o eczema de los pañales aparece habitualmente como un intenso enrojecimiento de la piel de toda la zona anogenital, que abarca la mayoría de las veces las nalgas, región genital y parte baja del abdomen. Se produce por el contacto reiterado y excesivamente prolongado con las orinas y heces emitidas, especialmente en épocas en que coincide la dentición con la emisión de orinas muy concentradas, con fuerte olor amoniacal y heces mucosas y muy ácidas. La utilización continuada de braguitas de plástico favorece la irritación de la piel, al limitar la transpiración y al permitir que el bebé vaya mojado o sucio un tiempo demasiado dilatado. También el uso desmesurado de polvos de talco provoca obstrucciones de los poros de la piel que favorecen las irritaciones.
Para impedir estas escoceduras lo mejor es no mojar excesivamente esta parte del cuerpo cada vez que se le cambie de pañales. Si para limpiarlo se utiliza una leche de aseo en vez de agua, es muy probable que las irritaciones no aparezcan o bien lo hagan de una forma muy esporádica. Esta medida preventiva debe ir asociada a cambios de pañales muy frecuentes para evitar que el bebé vaya mojado o sucio mucho tiempo.
La utilización de braguitas o pañales de plástico debería estar limitada casi a los momentos en que su humedad puede convertirse en un compromiso. Pueden usarse para salir de casa cuando el bebé es muy pequeño y de una forma más continuada a partir de los tres meses, momento en el que la piel se encuentra algo más curtida, pues ha perdido la excesiva sensibilidad de los primeros meses.
Cuando la piel se encuentra en perfectas condiciones, no es necesario la utilización de bálsamos ni cremas especiales, ya que basta con la aplicación de leche de aseo cada vez que se cambien los pañales. Al utilizarse una crema protectora, que no debe contener corticoides ni otros productos antiinflama-torios, a no ser que lo indique el médico. Si se aplica una crema que puede ser absorbida por los pañales, resultará útil poner una capa de polvos de talco encima para que la fijen. En irritaciones muy rebeldes al tratamiento, es beneficioso dejar al bebé sin pañales durante unos días, mientras se le aplica sólo mercurocromo o una solución alcohólica de violeta de genciana.
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